domingo, 17 de septiembre de 2017

La vida política de Baitoa.

 Parte 1. Período 1780-1900

Antes de comenzar a exponer quisiera hacer unas cuantas aclaraciones.


  La primera tiene que ver con la importancia y el enfoque que le doy a este asunto social. Pues es claro que no es nuestra orientación, en este tema, mostrar las simpatías que hacía algunos de los movimientos o partidos que dominaron la sociedad dominicana pudieron tener o no los baitoeros, cosa que también haremos, sino señalar como a través de las relaciones con el poder central o regional Baitoa pudo orientar su desarrollo económico y social. Por ejemplo, como se delegaba el poder del gobierno central, por lo menos en lo que respecta al mantenimiento del orden. en personas o autoridades de la comunidad.


  La segunda aclaración, tiene que ver con el hecho de la importancia marginal de Baitoa y que en otros escritos he dado a conocer, especialmente haciendo recalcar el caracter conservador, en el plano de las ideas sociales,  que hemos tenido, de forma que las activades de progreso han estado marcadas preponderantemente por las actividades económicas que desarrollamos en el pasado.


   La tercera aclaración es que las épocas sobre las que narro son muy distintas de las actuales o las que vivimos en nuestra niñez.  Estos son factores a tomar muy en cuenta. La forma de comer, incluyendo lo que se comía, y de vestir, son muy diferentes a las que conocemos hoy. Pero la forma de vida no se limita a comer y vestir, también tiene que ver con nuestras reglas de higiene, costumbres y cultura.


  De todos formas, quede claro, pues, que voy a limitar mi narración a dar un somero salto desde los inicios de nuestra comunidad, pasando por períodos de cambios, detallando nuestros enlaces con las corrientes políticas nacionales, hasta culminar con un período que abarca desde los años 50 de siglo pasado hasta llegar a principios de los años 70 del mencionado siglo.


  Entonces haré más de una entrega. La última de las cuales espero que sea familiar a muchos de mis lectores, y para la misma utilizaré el enfoque que pudo tener una persona muy querida por todos nosotros, cuyo nombre he de ocultar porque no le he hecho consultas sobre lo que escribo.  En cada una de las cuáles tengo como fuente las narraciones de aquellas bibliótecas que son nuestros ancianos, algunas fuentes escritas que encontrarás al final de cada trabajo y sobre todo una academia ambulante nacido y criado en New York pero que ha reunido en su privilegiada memoria las memorias historias de Baitoa. Hablo, en este último caso, de Ralph Pineda Núñez -Tavito- del cual comparto sus datos aunque no sus enfoques.


 Comencemos, pues, nuestra narración.


  Desde las cercanías de 1780 hasta 1900. 


   Las informaciones que poseemos, y es de rigor indicar que tienen su origen en narraciones de nuestros abuelos, nos permiten ubicar el origen de la comunidad por el primer año antes mencionado. Concuerdan las narraciones sobre la existencia de una hacienda de esclavos con el hecho de que Monsieur Espaillat llegó a tener antes de 1792 una gran finca en las cercanías de los Melaos.


   Lo que no está claro es que pasó desde la epoca colonial, pues cuando llegaron los españoles existió una comunidad idigena con el nombre de Baitoa, y tampoco está claro como fue la llegada de pobladores que a partir del período mencionado se establecierón en las cercanías de la antigua población indigena, que desde entonces están dando continuidad a una comunidad nueva.


   A pesar de la abundancia de aves, y es de suponer que de puercos y vacas cimarrones, poca narración nos llega de la actividad de los primeros baitoeros como monteros, algo común y corriente en toda otra comunidad fundada en páramos aislados como lo era Baitoa. Para los que no lo sepan, montero era aquella persona que en compañia de un buen perro, cabeza cubierta con pañuelo en lugar de sombrero normal, y algún tipo de escopeta se adentraba en los montes para la caza y obtener presas, que podían ser vacas y cerdos cimarrones o guineas salvajes,  para llevar a la casa para complementar su alimentación.


   El aislamiento orográfico de Baitoa es un factor muy importante al analizar su desarrollo en cualquier sentido. Un hecho a consignar es lo relatado en el libro de Pedro m. Archaumbault "Historia de la Restauración", hace constar que, hablando sobre Luperón, "se fué a La Cuesta a casa del viejo Pablo García, en donde al saber el desastre de Santiago, tomando precauciones, por la ruta de Baitoa y se amparo en la casa de Pablo y José García en la sección de la Jagua, más arriba de La Vega." (pag. 28). Y no será la última vez que Baitoa sea una ruta de escape para los que temen por su vida.


  Todo parece indicar que los primeros baitoeros que tuvimos asentados en las postrimerías de la época colonial lo hicieron porque vieron el potencial de su tierra en medio de las serranías que todo lo rodea.


  Igualmente,  si se hace un mapa sobre la propiedad de la tierra se tiene la certeza de que fue la familia Pérez, descendiente de ese Julián Pérez procedente de España del cual no tenemos aún documento que corrobore nuestras afirmaciones, la que primero se asentó en Baitoa y tomó posesión de las mejores tierras, desde la Loma del Toro Joco, bajando por los Callejones, llegando hasta la Cruz Roja y cruzando el río hasta llegar a la Zanja. Como nos queda aún evidencia fue la familia Pérez la que tenía posesión de las tierras antes mencionadas hasta por lo menos finales del siglo 19. Y esa tierra, es en su mayor parte de la mejor calidad.


   Teniendo el monopolio de la tierra se tiene el monopolio del poder político.


   Cuando en una publicación que no logro recuperar se narra que durante el año de nuestra independencia las gentes de Baitoa eran partidarios de Santana, posiblemente se refiere a las simpatías de la familia Pérez y con esa familia la del resto de la comunidad.

    El último de los Pérez con gran poder en toda la comarca lo fué Ramón Pérez, hijo de Pepe Pérez y este quizá nieto del mítico Julián Pérez que hemos mencionado. Avalamos tal afirmación en las narraciones que señalaban que llegó a recibir órdenes desde Santiago para apresar y combatir a los "tiznados" que se refugiaban en la cercanías de San José Afuera. (Sea dicho de paso esa comunidad fue refugio de delincuentes hasta finales de los años 30 del siglo pasado cuando el alcalde del lugar pudo eliminar la plaga que   utilizaba esa comunidad como refugio después de cometer sus fechorías en otros lugares). En una obra sobre los Gavilleros (3) antes de la intervención de 1916 se menciona que grupos de asaltantes llegaban desde las cercanías  de la Vega y se acercaban desde Taveras y Guaco para buscar refugio. 


  Pero, el poder de Ramón Pérez, que creemos nacido por los años 50 del siglo 19, no sólo se limitaba a cumplir órdenes originadas en autoridades centrales, sino que se manifestaba en el hecho de tener familia numerosa y amoríos fuera de su hogar. Era lo que llamamos hoy un "pato macho", un mayimbe pues..


  Por ejemplo su prole con Emilia Pichardo constaba de las siguientes personas: Rogelio, Juanito, Arturo, Juana, Soto, Polín, Adriana, Tonila,  Adolfo, Angelica, Manolo,  Rosaura y Sinencio. Algunas de sus andanzas extra-matrimoniales fueron conocidas. Podemos decir que su poder político lo daba localmente su poder económico y este se expresaba en su poder de conquistar ángeles del bello sexo.


  Pero es de notar que la disponibilidad de tierras, no tan buenas como las de los Pérez, motivó que otras familias llegaran a Baitoa.


    Por ejemplo el señor José María Nuñez nacido en 1840 en el Guano en las cercanías de Santiago, se traslado a mediados de los años 50 de ese siglo, con Bernarda Franco y se estableció en las cercanías de la Cruz Roja, especificamente en las cercanías de donde estuvo el primer cementerio del Baitoa moderno, que es el mismo lugar donde estuvo el cementerio indígena de nuestros primigenios habitantes. Cementerio que luego por los inicios del siglo 20 se trasladó al lugar actual en el Poblado. 


  Ya para principios del siglo antes mencionado la Lima era una comunidad laboriosa y progresista dedicada principalmente al cultivo de caña, destinada para la elaboración de aguardiente y melao,  y en esa dirección esos Núñez adquirieron tierras que dedicaron al cultivo de tabaco. A través de nuestro abuelo nos enteramos que esos Núñez no sólo llevaban el tabaco hasta Monte-Cristy para fines de exportación sino que preparaban cargas de andullos que llevaban hasta Cabo Haitiano. Y así adquirieron más dinero y con ello más capacidad de comprar tierra.  Es de señalar que en  comunidades de la Línea Noroeste aún residen algunos de los descendientes de estos comerciantes.


  Ya Sebastián Núñez, hijo de José María Núñez comenzó a adquirir tierra de los Pérez en el área que entonces se conocía como Callejón de los Pérez ( también existía, es cierto, otra área con este mismo nombre). No es de extrañar que parte de esa área se le conoció luego como Callejón de los Núñez. Y al día de hoy sólo se le conoce como Callejón de los Sánchez.


  No es casual, entonces, que también Sebastían  esposo de Emilia Pérez tuviera una numerosa prole:  Elias, Leopoldo, Isaías, Ramón, Abraham, Juan Isidro(juanico), Esteban y Fabio, varones y hembras lo fueron María, Ercilia (Chila), Juana  y Sylvina
.


  El camino de los Núñez fue el seguido por los Fernández, que llegaron un poco más tarde, cuando bajaron de Boca de los Rios y las Charcas, en el desarrollo del comercio con comarcas tan lejanas como las antes mencionadas y otras más. En poco tiempo el negocio de los Fernández los movía por todo el país. Por ejemplo en la comunidad La Piña de Dajabón tenemos familias Fernández que son descendientes de estos comerciantes de Baitoa. Chepito Fernández murió al ser asaltado en el trayecto marino desde Samaná hacia Sabana de la Mar posiblemente en el año 1914. 


  Los Núñez, nos consta, también se dedicaron al comercio. Recordamos la narración de nuestro abuelo cuando hablaba de sus visitas a Cabo Haitiano y de las buenas maneras y costumbres de sus habitantes y como se proveía en esta ciudad del vecino país de perfumes, entre otras cosas, que no aparecía en el país.


    Podemos decir que finaliza el siglo 19 con el afincamiento de las familias antes mencionadas: Núñez, Pineda, Fernández y en la Lima los Arias y los Iglesia. Lo que es también  cierto es que Ramón Pérez concentrado en Baitoa no recurrió a la vía del comercio para aumentar su poder económico. Y ese fue su error de cálculo.


   Ya que mencionamos a los Pinedas debemos señalar que el pionero de este apellido lo fué Manuel Emilio Pineda Pereira procedente de Baní, y quien se dedicaba a actividades comerciales como buhonero, en Febrero de 1885 desapareció para siempre habiendo ya establecido familia. Su hijo más pequeño José Ramón Pineda Pérez tenía apenas unos cuatro meses aunque tenía ya otros dos hijos mayorcitos Miguel y Nina. Su sombrero apareció a la orilla del rio Yaque, por el bañadero de hombres, llegándose a pensar que se había ahogado.. Pero su cadaver no apareció entonces, con lo que quedaron sospechas de actos violentos llevados a cabo por el poder político de la comunidad.

  
  El caso es que ya para finales del siglo mencionado los Núnez comenzaron a comprar tierras a los Pérez y levantaron viviendas en los Callejones, feudo tradicional de la familia original. Y las otras familias se consolidaron en el Poblado, que según narraciones que recoge Marinita Pérez, para 1910 no tenía más de 12 casas a la par que era el centro del comercio de Baitoa.


   Pero a pesar de la prosperidad traída por el comercio, lo normal en el baitoero era trabajar agricultura de solo a sol y en su predio prepararse su alimento que a lo más consistía en platano asado y su buena porción de café. Aunque no sea típico debo poner de ejemplo al señor Elías Núñez: su desayuno tomado de madrugada consistía en un ponche de café con huevos, hasta cinco huevos, luego no comía nada durante el día y si tenía suerte en al noche de cena tenía yuca salcochada, a las que a veces podía agregar una pierna de cerdo completa. Y ya. Ese fue su régimen de comida hasta que un familiar le hizo cambiar de hábito y le precipitó a la muerte. El arroz que se consumía en Baitoa era el arroz secano que algunas personas cultivaban. 


   Era simple la vida en lo que respecta a hábitos alimenticios.


   Ya hemos narrado los motivos por los que Gabriel Franco llegó a Baitoa. Lo que siempre me he preguntado es porque una persona de sus habilidades despreció la agricultura y se dedicó a la enseñanza y a organizar a Baitoa. Siempre he pensado que Gabriel Franco llegó a Baitoa después que Eugenio María de Hostos llegó al país, primero por  Puerto Plata, y predicó y organizó los fundamentos de la enseñanza  en todo el país, incluyendo Santiago. Entonces, ¿ tuvo Gabriel Franco alguna relación con el patricio dominico-borinqueño Eugenio María de Hostos ?. Confieso que debo seguir investigando el tema.(1)


   Lo cierto es que finalizando el siglo XIX ocurrieron cambios notables en el país que repercutieron en los cambios que se estaban llevando a cabo en Baitoa.


  Como se sabe el 26 de Julio de 1899 fue asaltado y asesinado en Moca el jefe de del Estado Dominicano, el presidente Ulises Hereaux -Lilis-, y con esta muerte se dió inicio a una epoca de luchas políticas y militares que culminaron con la toma del poder por los que habían enfrentado al dictador asesinado encabezados por Juan Isidro Jiménez Pereyra.


  Algunos jóvenes de Baitoa salieron a unirse a las diversas fuerzas de guerrila que luchaban en la toma del poder. Ralph Pineda me hace mención de como Juan Crisóstomo Pérez (Soto), Miguel Pineda Pérez y Fruto Fernández (tatarabuelo del futuro presidente Leonel Fernández) estuvieron ausentes de Baitoa por al menos 6 meses, al extremo de que se llegó a temer que hubiesen fallecido en sus aventuras. (2)


   Pero más importante que esas actividades eran los cambios internos que se estaban produciendo en Baitoa en esos mismos momentos.


   Y de esos cambios  hablaré en el próximo artículo donde veremos como siguió la vida política y los cambios sociales que se operaron en en Baitoa en los primeros 24 años del siglo 20.


 (1) Pedro Archambault ,"Historia de la Restauración"
 (2) La fuente es Ralph Pineda (Tavito) y su padre.
 (3) María Filomena González Canalda. Los gavilleros 1904-1916.

Articulo by: Ramon Felipe Nunez